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La Selección española se adjudicó de forma brillante la XXXI edición del Torneo Internacional celebrado en Pamplona los pasados días 13, 14 y 15. En este cuadrangular, donde Rusia, Ucrania y Brasil fueron los rivales del combinado español en el Pabellón Universitario de la capital navarra, los pupilos de Juan Carlos Pastor mostraron una excelente imagen a poco más de 10 días para el inicio del Campeonato de Europa de Suiza. En la primera jornada, España doblegó a Ucrania por 38-24 (19-12 al descanso). El seleccionador nacional dio descanso a Raúl Entrerríos, Carlos Prieto y Roberto García, dando muchos minutos a los dieciséis convocados. Desde los primeros compases España puso un ritmo trepidante, con un ataque eléctrico y una intensa defensa, sobre a la que sólo lograba superar el joven lateral derecho Shel’menko (5 goles) y Volodymir Kisil, que anotó 9 tantos. Por el combinado español, Barrufet estuvo sobresaliente, nota predominante durante todo el Torneo. En la faceta anotadora. Lozano, muy motivado por jugar ante su parroquia, lograba 5 goles, al igual que Juanín García, mientras que Ortega, Davis y Juantxo anotaban 4 tantos. La intensidad defensiva de los españoles, tanto en el 6-0, pero especialmente en el 5-1 ahogaron todas las posibilidades del los ucranianos, quienes, sin tirar el partido, ofrecieron lo mejor de sí ante los campeones del mundo. En el partido anterior, Brasil cayó a manos de Rusia (32-22) que tuvo que emplearse en la segunda parte, viendo que al descanso los discípulos de Jordi Ribera estaban a un solo gol (12-11). La segunda jornada deparó un buen partido entre rusos y ucranianos, que se saldó con la victoria de los discípulos de Maximov por 30-24 (15-14 al descanso). Las torres soviéticas tuvieron que emplearse a fondo ante el empuje de Ucrania, teniendo al joven lateral zurdo Peskov (7 goles), Timir (6 goles) y el rocoso gigantón Rastvorchev en el triunvirato decisivo. En el segundo partido del sábado, España arrollaba al combinado brasileño (37-18, llegando al descanso 21-12), que ofreció empeño, ilusión y maneras, evidenciando estar muy lejos de la escudera española. Pastor puso en práctica diversas variantes defensivas, sin necesitar volver loco el partido a base de contraataques. Estoy provocó que España ejecutará alternativas ofensivas, donde destacó Roberto García Parrondo, que demostrando estar muy fino, anotaba 9 goles, siendo uno de los destacados también en la faceta defensiva. En la portería, José Manuel Sierra, ratificó la apuesta de Pastor por el joven meta, cuajando una excelente actuación, a la que sumo la defensa del combinado español, que dejó a la selección carioca en 6 goles en la segunda mitad. Para la jornada final, en horario matinal, Ucrania se hacía con el tercer puesto al derrotar a Brasil por 28-22 (13-10 al descanso). La primera mitad estuvo más igualada, hasta que a falta de 9 minutos, dos errores de los brasileños, permitían al combinado dirigido por Kushniryuk marcharse en el marcador. El capitán Vitaly Nat, Settsyura y Kostetskiy sentenciaron el choque medido el segundo acto, pese a la espectacularidad de las acciones individuales de Bortolini o Lovvroski. En la gran final, el duelo más esperado del Torneo, España-Rusia. Que duda cabe que era el gran atractivo del torneo, lo cual se transcribió en una excelente entrada en el Universitario pamplonica. Pastor y los suyos dejaron claro desde el principio que se trataba de un test muy válido para el Europeo, sumándose la apuesta de Maximov por hacerse con la victoria ante uno de los favoritos para Suiza. Sin embargo, fue la tarde de España, liderada por un excelso Barrufet, pletórico bajo palos, y un sistema defensivo que se convirtió en el elemento diferenciador entre ambos conjuntos. Ni las torres soviéticas paraban las avalanchas ofensivas española, mientras que en defensa, el 5-1 de los de Pastor ahogó las esperanzas rusas, donde sólo la calidad ofensiva del joven Peskov y la eficacia en ataque y defensa del poderoso Rastvortsev, eran las bazas de los del este, junto con el trabajo en el pivote de Ekdokimov. Los nuestros tenían en los cañoneros sus mejores bazas (Romero, 5 goles, Entrerríos, 4 y Beláustegui, 4), pero además los pequeños, Roberto y Davis hacían el trabajo sucio en el avanzado. Atrás, Juantxo, Garabaya o Lozano, aportaban un poderío defensivo infranqueable, desquiciando por momentos al rival. Al final, 30-25
(18-13 al descanso), con un triunfo cómodo pero muy trabajado, que
le daba al combinado español el triunfo en esta XXXI edición
del Torneo Internacional de España.
Mejor jugador: Roberto García Parrondo Máximo goleador: Ion Beláustegui |
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