La apertura de la segunda fase del Campeonato de Europa ha sacudido los cimientos del Grupo I con tres duelos de alta tensión que han clarificado la lucha por las semifinales. En una jornada marcada por la intensidad defensiva y remontadas épicas en el Jyske Bank Boxen, Alemania ha logrado distanciarse en la tabla, mientras que los anfitriones daneses y el combinado noruego han sumado puntos vitales que dejan la clasificación en un puño, con cuatro equipos empatados a dos puntos por detrás del liderato germano.
Alemania se consolidó en la cima del grupo tras superar la férrea resistencia de Portugal en un encuentro que se decidió por detalles mínimos y que terminó con un ajustado 32:30. La igualdad fue la tónica dominante, con ambos conjuntos marchándose al descanso en tablas y sin que ninguno lograra distancias superiores a los dos goles en todo el choque. Sin embargo, la irrupción de Miro Schluroff en la segunda mitad, autor de siete tantos tras el paso por vestuarios, y la solidez bajo palos de Andreas Wolff, acabaron por decantar la balanza a favor de la joven guardia alemana. Pese a la derrota, el portugués kiko Costa hizo historia al anotar 10 goles, superando a su padre Ricardo en el ranking histórico de anotadores de su país en los Campeonatos del Mundo.
En el duelo estelar de la jornada, Dinamarca se tomó su particular revancha ante Francia al imponerse por 29:32 ante más de 13.000 aficionados que abarrotaron el pabellón de Herning. Aunque los galos, vigentes campeones, dominaron gran parte del encuentro apoyados en las paradas de Charles Bolzinger, el muro danés personificado en Emil Nielsen —quien firmó 11 intervenciones clave— permitió a los locales remontar un partido que se les puso cuesta arriba. La precisión ofensiva de Mathias Gidsel, con 9 goles, y la aparición estelar de Emil Jakobsen en el tramo final, anotando cinco de los últimos seis tantos de su equipo, sellaron apenas la segunda victoria histórica de los daneses ante Francia en un EHF EURO y devolvieron a los anfitriones el control de su destino hacia las semifinales.
Por su parte, Noruega mantuvo vivas sus esperanzas de clasificación tras derrotar a España por un agónico 34:35 en un final de infarto que requirió hasta dos revisiones de vídeo en los últimos once segundos. El partido fue un intercambio constante de golpes, con una primera parte eléctrica y una segunda mitad mucho más táctica donde las defensas ganaron protagonismo. August Pedersen lideró a los escandinavos frente a unos Hispanos que, pese a los ocho tantos de Aleix Gómez y el mando en el marcador durante varios tramos del segundo periodo, terminó sucumbiendo ante los contraataques noruegos tras varios pases fallidos en el último minuto. Este resultado deja a los de Jordi Ribera en una situación crítica, siendo el único equipo del grupo que aún no ha estrenado su casillero de puntos en esta ronda principal.
Fotografía: Uros Hocevar / kolektiff




