La EHF EURO 2026 ha vivido una jornada de auténtico frenesí donde la historia y la épica se han dado la mano en cada pabellón. Portugal ha protagonizado la gran gesta al asaltar la inexpugnable fortaleza de Herning y derrotar a la campeona Dinamarca, mientras Italia ponía fin a una dolorosa sequía de 28 años sin ganar en una fase final. Entre despedidas de leyendas como Mihai Popescu, clasificaciones agónicas de Suiza por diferencia de goles y el liderato incontestable de selecciones como Eslovenia e Islandia, el torneo entra en su fase decisiva con un escenario completamente revolucionado y cargado de emoción.
La jornada de ayer en la EHF EURO 2026 quedará grabada en los libros de historia del balonmano europeo por la caída de récords y el fin de sequías legendarias. En el Grupo F, Italia consiguió una victoria épica por 29:28 ante Polonia, lo que supone su primer triunfo en una EHF EURO tras 28 años de sequía, siendo la anterior en 1998 cuando fueron anfitriones. El encuentro se decidió en unos instantes finales de infarto cuando, tras una mala sustitución de los polacos con el partido empatado, Simone Mengon —máximo anotador italiano con 7 goles y nombrado mejor jugador del partido— anotó el gol definitivo a solo 10 segundos del final. Con este resultado, el equipo dirigido por Bob Hanning finaliza en tercera posición del grupo, evitando además la Fase 3 de Clasificación Europea para el Mundial 2027.
En el mismo sector, Islandia dio un golpe de autoridad al asegurar el primer puesto tras derrotar a Hungría por 24:23 en un ambiente eléctrico en Kristianstad. El portero Viktor Hallgrímsson fue el pilar del conjunto nórdico con 18 intervenciones y un 45% de efectividad, sosteniendo a su equipo incluso tras la tarjeta roja recibida por Ýmir Örn Gíslason en el inicio de la segunda mitad por un golpe peligroso. Pese a que Hungría logró empatar tras una exclusión islandesa, Islandia aprovechó una falta técnica y la suspensión de Adrián Sipos en el último momento para sellar la victoria y llevarse dos puntos cruciales a la ronda principal.
Por otro lado, saltó la gran sorpresa del torneo en el Jyske Bank Boxen de Herning, donde Portugal derrotó a la coanfitriona Dinamarca por 29:31. Los Heróis do Mar, liderados por la efectividad de los hermanos Francisco y Martim Costa —quienes sumaron 20 goles—, rompieron una racha de invicto de Dinamarca en su hogar que duraba desde la final de la EHF EURO 2014. Pese a la expulsión de Victor Iturizza en el minuto 54, el equipo portugués mostró carácter para derrotar a los vigentes campeones olímpicos y mundiales, asegurando el primer puesto del Grupo B.
En el otro duelo del Grupo B, Macedonia del Norte se impuso 24:23 a Rumanía gracias a un gol sobre la bocina de Nenad Kosteski. El partido estuvo marcado por la emotiva despedida del guardameta rumano Mihai Popescu, quien a sus 40 años cerró su etapa internacional con 10 paradas y el premio al mejor jugador del encuentro, intentando evitar sin éxito que los macedonios arruinaran su adiós. El choque fue tenso y físico, registrándose tarjetas rojas para el macedonio Mihail Alarov y el rumano Ştefan Cumpănici por jugadas peligrosas.
En el Grupo D, Suiza cumplió con su parte al lograr la mayor victoria de su historia en una EHF EURO tras arrollar a Montenegro por 26:43, superando su anterior récord de 2020. La actuación ofensiva de Lenny Rubin, con 14 goles, y Luca Sigrist fue determinante para mantener vivas las esperanzas de clasificación. El equipo suizo dominó de principio a fin, logrando una ventaja de 14 goles a falta de 15 minutos, motivados por la necesidad de mejorar su diferencia de goles respecto a las Islas Feroe.
Finalmente, el destino de Suiza se selló en el último partido del Grupo D, donde Eslovenia venció a las Islas Feroe por 30:27. Aunque el equipo nórdico logró ponerse por delante al comienzo de la segunda mitad gracias a los goles de Óli Mittún y Hákun av Teigum, el acierto de Domen Makuc —autor de 10 goles— y las paradas de Miljan Vujović devolvieron la ventaja a los eslovenos. Este resultado certificó el liderato invicto de Eslovenia y permitió que Suiza avanzara a la ronda principal de Malmö por diferencia de goles, regresando a esta etapa por primera vez desde 2004.
Fotografía: Eva Manhart / kolektiff



