El IRUDEK Bidasoa Irun hace historia al doblegar al Bada Huesca (30-37, 13-18 en el descanso) en el Centro de Tecnificación de Alicante y lograr el pase, por séptima vez en su historia, para la gran final de la Copa de S. M. el Rey de Balonmano, lo que le permite reeditar ante el Barça la final de hace 30 años entre ambos.
Hoy, el conjunto dirigido por Álex Mozas ha saltado a pista decidido a finiquitar el choque por la vía rápida, algo que sorprendía al equipo oscense (0-4) y que obligaría a Nolasco a parar rápidamente el partido para evitar una brecha definitiva en el mismo.
Bada Huesca se conseguía recomponer y, al menos, frenar el primer golpe irundarra. Mozas sabía del cansancio acumulado por su rival al haber afrontado su compromiso de cuartos de final ayer en último lugar, y de ahí la defensa tan profunda practicada por el técnico madrileño sobre la primera línea oscense.
Con todo y con eso, los hombres de Nolasco se entregaron al máximo para enjugar la distancia, y en verdad lo lograron porque Mozas tuvo que detener el reloj con 13-16 en el marcador. La sequía oscense en los últimos cinco minutos, sin embargo, permitía a IRUDEK Bidasoa Irun marchar al intermedio con un cómodo colchón.
Bada Huesca se había entregado en la recta final de la primera parte, y eso le acabaría pasando factura en su retorno a pista en el segundo acto. IRUDEK Bidasoa Irun, mucho más fresco, se encargaría de finiquitar el choque por la vía rápida, cobrando una importante ventaja de hasta 10 tantos que, a la postre, resultaría insalvable para los hombres de José Francisco Nolasco que, con esta derrota, bajan el telón a una temporada muy dura.
Para el conjunto irundarra, por su parte, la victoria es oro puro, dado que significa obtener plaza para disputar la EHF European League el próximo curso, amén de retornar a una final de Copa de S. M. el Rey por primera vez en 30 años.




