El Barça afronta este jueves una nueva prueba europea en el Palau Blaugrana. El equipo dirigido por Carlos Ortega se mide al Montpellier Handball en la quinta jornada de la fase de grupos de la EHF Champions League, un duelo que enfrenta a dos históricos del balonmano continental con objetivos diferentes en este tramo de la competición. Los azulgranas ya han certificado su presencia en la siguiente fase, mientras que el conjunto francés necesita sumar para mantener sus opciones de clasificación.
El conjunto catalán lidera el Grupo E con ocho puntos, después de imponerse en sus cuatro primeros compromisos europeos. El balance le permite afrontar con tranquilidad la recta final de esta fase, aunque el equipo no renuncia a seguir creciendo en su juego y a mantener la solidez que le ha permitido situarse entre los conjuntos más fiables de la competición.
La última referencia continental invita al optimismo azulgrana. El Barça venció por 22-36 al Dinamo Bucuresti en su visita a Rumanía, una actuación que le permitió recuperar sensaciones tras un inicio de temporada europea exigente. En la jornada anterior, los catalanes también habían superado al conjunto rumano por 34-27 en el Palau Blaugrana.
El calendario, además, no da demasiado margen para relajarse. Después de este compromiso, el Barça cerrará la fase de grupos el próximo 29 de octubre ante el SAH – Aarhus, en un encuentro que servirá para completar esta primera etapa de la competición continental. Antes, deberá volver a responder ante su afición frente a un adversario que ya demostró en el partido de ida su capacidad para competir hasta el final.
EL MONTPELLIER, ANTE UNA CITA DECISIVA
El rival azulgrana llega a Barcelona con mucho en juego. El Montpellier Handball ocupa la tercera posición del grupo, con dos puntos, y necesita ganar sus dos últimos encuentros, además de esperar dos derrotas del Aarhus, para aspirar a seguir adelante en la competición. El margen de error es mínimo para el conjunto francés, que afronta una salida especialmente exigente.
Su trayectoria europea explica la urgencia. Después de comenzar con una victoria ante el Dinamo Bucuresti (23-27), el Montpellier cayó ante el Aarhus por 36-32 y volvió a tropezar en su visita a Dinamarca en la cuarta jornada, al caer por 30-38. En su último compromiso liguero, sin embargo, reaccionó con una victoria por 35-33 frente al Limoges, un resultado que le permite llegar a la cita con un impulso competitivo en el ámbito nacional.
En el apartado individual, el lateral Dika Mem, con 23 goles en la competición, constituye una de las principales referencias ofensivas del Barça. En el cuadro francés, Kyllian Villeminot, máximo goleador de su equipo en Europa con 15 tantos, destaca como uno de los nombres a seguir.
El precedente más reciente añade un aliciente al encuentro. Ambos conjuntos se enfrentaron el pasado 17 de septiembre en territorio francés, donde el Barça logró una ajustada victoria por 27-28. Aquel resultado reflejó la igualdad entre dos equipos acostumbrados a competir al máximo nivel europeo y anticipa un nuevo duelo en el que los detalles pueden resultar determinantes.
Con el billete para la siguiente ronda ya en el bolsillo, el Barça buscará aprovechar el factor Palau para prolongar su buen recorrido continental y reforzar su posición al frente del grupo. El Montpellier, por su parte, llega sin margen para especular: necesita puntos y deberá intentar frenar a uno de los grandes aspirantes al título para mantener viva su esperanza europea.
Fotografía: Víctor Salgado | FC Barcelona




