Jordi Ribera y Joaquín Rocamora, máximos responsables de Hispanos y Guerreras, han compartido esta mañana una jornada de trabajo con el presidente de la Real Federación Española de Balonmano, Francisco Blázquez, que ha servido para definir los retos de futuro que encaran ambos combinados españoles.
Indudablemente, el balonmano afronta meses importantes: con las Guerreras ya clasificadas matemáticamente para la fase final del Campeonato de Europa 2026, los Hispanos esperan rival en el play-off clasificatorio para el Campeonato del Mundo 2027. Hablamos de los primeros eventos que reparten plazas para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, punto de destino en este ciclo olímpico.
El presidente Blázquez, sin embargo, ha incidido con ambos en la base, a fin de cincelar un modelo de trabajo implantado desde hace años, y que tantos réditos ha ofrecido en el último lustro: tanto en forma de medallas, como de jugadoras y jugadores presentes en los equipos absolutos.
JOAQUÍN ROCAMORA: “HEMOS VIVIDO EL MEJOR VERANO DE NUESTRA HISTORIA EN LA BASE”
El seleccionador nacional femenino, Joaquín Rocamora, puso en valor el trabajo de las categorías de base del balonmano español y el impacto que están teniendo en el crecimiento de la selección absoluta. “Hemos vivido probablemente el mejor verano de nuestra historia en la base, pero más allá de los resultados lo verdaderamente importante es cuántas jugadoras con las que trabajamos en estas categorías son capaces de llegar a la selección nacional absoluta”, explicó el técnico oriolano.
Rocamora también se refirió al horizonte competitivo del Proyecto 2029, que engloba tanto a las jugadoras actuales de la selección absoluta como a las generaciones más cercanas. “Tenemos que sentir orgullo de representar al balonmano español y entender que defendemos a un país y a un deporte. Aunque trabajemos con una mirada a medio y largo plazo, debemos intentar ser lo más competitivas posible en cada competición, empezando por los retos más cercanos y también con la vista puesta en los Juegos Olímpicos de 2028 y el Mundial de 2029”, señaló.
En cuanto al modelo de juego, el seleccionador destacó la importancia de desarrollar perfiles de jugadoras completas y capaces de adaptarse a distintos contextos de partido. “El balonmano actual exige jugadoras con una gran capacidad motriz, adaptables y capaces de aportar en todas las fases del juego. Queremos construir un equipo protagonista, que tenga la iniciativa y que sea capaz de generar diferentes escenarios para dificultar el juego de los rivales”, concluyó.
UN FUTURO ILUSIONANTE POR DELANTE
El balonmano español goza de una salud excelente. Inmersos en un proceso de transición en ambos conjuntos nacionales, la apuesta de Jordi Ribera y Joaquín Rocamora por el crecimiento de nuestro deporte marca las líneas de trabajo que reforzarán los objetivos de las selecciones absolutas y de base.
Los Hispanos encaran el clasificatorio al próximo Campeonato del Mundo de Alemania 2027, que se disputará el próximo mes de mayo, dando continuidad al proceso de renovación iniciado en el EHF EURO 2026. En Dinamarca, el equipo dirigido por Jordi Ribera consolidó nuevas y prometedoras piezas, como Antonio Serradilla en el centro de la defensa o Marcos Fis, asentando así la dirección a seguir de cara a una cita mundialista en la que España buscará un billete para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Por su parte, las Guerreras, que acaban de vivir su primera semana de trabajo a las órdenes del nuevo seleccionador Joaquín Rocamora, afrontan el futuro con sensaciones muy positivas tras certificar su billete para el EHF EURO 2026 con dos contundentes victorias ante Austria. Una selección que continúa avanzando dentro del Proyecto 2029 y que mira al torneo continental como el gran escaparate para consolidar esta nueva etapa con el técnico oriolano al frente.
Este buen momento también se refleja en las categorías de base del balonmano español. España lidera el ranking de selecciones formativas tras un verano histórico, en el que los combinados nacionales subieron al podio en tres ocasiones durante los meses de julio y agosto. El mayor logro llegó con la conquista del European Open juvenil masculino en Suecia, acompañado por dos medallas de plata: la del Campeonato del Mundo juvenil masculino en Egipto y la del Campeonato de Europa júnior femenino en Montenegro.
El balonmano español ha firmado un verano inolvidable en la Younger Age Category (YAC), tras alcanzar el primer puesto en la clasificación general de la EHF con un total de 348 puntos, casi 100 puntos por encima del segundo, Dinamarca, con 284 puntos. Además, España encabeza tanto la clasificación femenina (144 puntos) como la masculina (204 puntos), confirmando el excelente estado de salud del balonmano base nacional.




